RECORRIDOS TURÍSTICOS

ROMA

 

Los encantos de Roma que se pueden visitar son innumerables, desde sus iglesias, monumentos, museos pasando por sus restaurantes, estrechas callejuelas, plazas y tiendas especializadas en todo tipo de productos. Todo ésto y mucho más se puede encontrar haciendo turismo en Roma aunque resultará imposible visitarlo en un único viaje.

Al viajar a Roma por primera vez, en seguida te das cuenta que volverás. Son muchas las visitas “obligadas” e incontables los rincones por los que pasear para acabar de disfrutar y descubrir cada uno de sus secretos. por ese motivo seguramente éste será el primero de vuestros viajes a roma.

Uno pronto observa que no se puede visitar un único viaje a Roma todos los lugares de interés que esta ciudad ofrece para el turismo. Por ese motivo es recomendable prioriazar la visita a los museos, monumentos, iglesias y lugares de mayor interés para nosotros y dejar para próximos viajes a Roma otros lugares y rincones que también nos apetezca visitar pero que el tiempo nos lo vaya a impedir. Si se intenta visitar todos los lugares de interés turístico, y los que no lo puedan ser tanto, en un único viaje, no nos va a dar tiempo y la prisa va a impedir que se disfrute de los lugares que sí podamos visitar.

El Coliseo

 

Ninguna visita a Roma está completa sin haber visto el Coliseo Romano, el magnífico y gigante anfiteatro diseñado como arena para peleas de animales y peleas de gladiadores y con asientos para 55.000 espectadores.

Originalmente conocido como “Anfiteatro Flavio”, el Coliseo se encuentra justo al este del Foro Romano y muy cerca del Arco de Constantino, un monumento de 25 metros de altura construido en el año 315 D.C. que también vale mucho la pena observar.

En esta magnífica edificación se llevaron a cabo todo tipo de espectáculos a través del tiempo, tales como batallas navales (mediante excelentes trabajos de ingeniería se inundaba la arena), recreación de batallas famosas, dramas basados en la clásica mitología romana, además de los ya conocidos juegos de gladiadores.

A pesar de que ahora se encuentra en ruinas, debido al daño causado por terremotos y ladrones de piedra, el Coliseo ha sido visto desde siempre como un icono de la Roma Imperial y hoy es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.

El Foro Romano era el centro político, económico y religioso de la antigua Roma, un lugar donde abundaban templos, tribunales y otros edificios usados para asuntos públicos y privados.

Hoy en día, los visitantes pueden recorrer las ruinas de aquellos edificios y apreciar la vida de los romanos en sus épocas pasadas.

En el Foro Romano se pueden encontrar monumentos, edificios y ruinas de construcciones como el Arco de Tito, construido en honor a la victoria de Roma sobre Jerusalem en el año 70 A.C. También se encuentra el Templo de Vesta, donde el sagrado fuego romano se mantenía ardiendo.

Durante la Edad Media se tenía conocimiento de la existencia del Foro Romano, sin embargo sus monumentos se encontraban en gran parte enterrados bajo basura y escombros y eventualmente la ubicación de este lugar fue olvidada. No fue sino hasta el siglo XVI que se redescubrió el Foro Romano pero no fue excavado sino hasta el siglo XX.

A pesar de que el Foro Romano se ha reducido a las ruinas que vemos hoy en día, no es difícil imaginarse, una vez estando ahí, como los edificios se erigían en el lugar y cuántas personas a diario pasaban por ahí. Es sorprendente pensar que en el mismo lugar donde uno se encuentra parado, alguna vez un César caminó e hizo historia.

Fontana di Trevi

 

El autor de esta fuente tardo barroca (1762 d.C.) es Nicola Salvi.El agua brota a raudales y los caballos marinos – enormes – parecen saltar sobre las olas – sobretodo de noche a la luz de los focos que iluminan el conjunto.
Se necesita un gran talento para proyectar una fuente de estas características en un espacio tan reducido.

El Trastevere de los años cincuenta y sesenta se convirtió en el Hollywood de Roma y la Fontana de Trevi en símbolo de la “Dolce Vita”.
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

Recordemos las películas de Fellini: Anita Ekberg bañandose en la fuente, los paparazzi…

Según la tradición para asegurar nuestro regreso a la “ciudad eterna” tenemos que tirar una moneda al agua de espaldas a la fuente – en otro tiempo se acostumbraba a beber un vaso de su chorro de agua dulce.Este fue en su origen el lugar donde moría el acueducto de “Acqua Virgo”.

Según una costumbre de la Roma imperial – que luego recuperarían los papas – en los puntos que marcaban el final de un acueducto se construían monumentos, generalmente fuentes o “mostre”.

La “mostra” mas ingeniosa de todas es sin duda la Fontana di Trevi – que condenó el edificio que queda a sus espaldas.

 

Las figuras de la escenografía son: la Abundancia, a la izquierda; la Salud, a la derecha; y en el centro Neptuno que guía a dos caballos marinos con sendos tritones en sus lomos.

El Panteón de Agripa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Panteón de Agripa, conocido por los romanos como La Rotonda por la plaza donde se encuentra, es una magnífica edificación romana dedicada a todos los dioses. Esta la construcción de la antigua Roma que se encuentra en mejor estado de conservación. Se construyó aproximadamente en el año 125 D.C. durante el reinado del Emperador Adriano pero en realidad, este templo reemplazó una construcción anterior hecha por Agripa, de ahí la inscripción que se encuentra en la fachada del edificio: M.AGRIPPA.L.F.COS.TERTIUM.FECIT que se traduciría a algo así como “Marco Agrippa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, construyó”

El interior del Panteón de Agripa es simplemente inspirador y maravilloso, ahí se respira un ambiente de paz y tranquilidad, aún a pesar de los turistas que vienen y van. Quizás lo que más sorprende es el techo, mismo que tiene una abertura en el centro para dejar pasar la luz (por lo cual el piso tiene varias coladeras) y cuyas dimensiones son totalmente armónicas (considerando que el diámetro del domo es exactamente igual a la distancia desde el piso hasta el punto más alto del domo.

El Panteón ha permanecido en su lugar por unos dos mil años y sin duda ha visto a Roma cambiar a través del tiempo. Si el Panteón pudiera hablar, seguramente nos contaría sobre guerras, batallas, emperadores, presidentes, Papas y quizás mucho más.

El hecho de que el Panteón siga en pie no es una coincidencia, pues en el año 609 D.C. fue convertido a una iglesia cristiana después de que el Papa diera su aprovación. Es un tanto irónico que un templo que en algún momento fuera considerado pagano, ahora sea una de las iglesias cristianas más importantes del mundo.

Hoy en día, el Panteón es considerado todavía una iglesia cristiana y ocasionalmente se dan misas y conciertos en el lugar.

 Plaza Navona

 

Es una de las plazas más bellas y famosas, donde es posible admirar obras maestras de Bernini, Borromoni y della Porta, notables exponentes del arte barroco. Es uno de los lugares más frecuentados de Roma, tanto por turistas como por los mismos romanos, que se reunen durante la tarde y la noche en su entorno, poblado de restaurantes y locales de distintos géneros.
La forma elíptica de la plaza se debe a que fue erigida sobre el antiguo Estadio de Domiciano. Encontramos en ella 3 fuentes. La central, la Fontana dei Fiumi, obra de Bernini, con la estatua alegórica de los cuatro ríos principales del mundo: el Ganges, el de la Plata, el Danubio y el Nilo. Las laterales son la Fontana del Moro diseñada por Bernini y la Fontana del Nettuno projectada por Giacomo della Porta. Al centro de la plaza, frente a la fuente berniniana, se encuentra la iglesia de Santa Agnese in Agone, obra de Borromini, que con su fachada cóncava representa un magnífico ejemplo de edificio barroco. En su interior se pueden ver restos de la iglesia antigua y del Estadio de Domiciano.

Plaza de España

 

Es una de las plazas más distinguidas de la ciudad, caracterizada por la gran escalinata de la Trinidad del Monte. Está ubicada entre las calles más exclusivas y elegantes de Roma: Via Condotti, famosa en todo el mundo por la presencia de numerosas tiendas de moda italiana, como Armani, Versace y Valentino; Via Frattina, elegante y muy frecuentada; Via del Babuino, con sus palacios de los siglos XVII y XVIII y centro de las antigüedades romanas…
La gran scalinata de Trinidad del Monte, los Pasos Españoles, fue construida en travertino en el 1724. Al centro de la plaza, al fondo de la gran escalinata se encuentra la elegante Fontana della Barcaccia, obra de Pietro Bernini. En lo alto de la escalinata se ve detrás de un obelisco egipcio la iglesia de Santa Trinidad del Monte, del 1495. De Plaza Spagna, subiendo la escalinata, es posible acceder a la terraza del Pincio, desde donde se divisa uno de loa panoramas más espléndidos de la ciudad.

 

LA CIUDAD DEL VATICANO

 

El tratado de Letrán de 1929 convirtió la ciudad del Vaticano en un Estado independiente, el más pequeño e influyente del mundo. El Vaticano presenta un aspecto de ciudadela fortificada, en gran parte gracias a León IV, que mandó construir las murallas medievales que la rodean por todas partes, excepto en el extremo este, donde la apertura de la piazza San Pedro delimita la frontera con Roma.

Esta plaza, que se extiende ante la grandiosa basílica de San Pedro, fue proyectada por uno de los artistas más geniales del barroco italiano, Gian Lorenzo Bernini. Cuatro filas de columnas, que parecen una sola cuando se contemplan desde cada una de sus perspectivas, forman la escenografía de la columnata elíptica que rodea el Obelisco situado en el centro de la plaza. En la antigüedad el Obelisco decoraba el circo de Calígula, lugar en el que según parece fue martirizado y crucificado San Pedro.

 

La plaza da paso a la basílica de San Pedro, sede de la iglesia católica y símbolo de su poder. Los primeros cristianos construyeron una pequeña capilla en el lugar del martirio de San Pedro y, años más tarde, Constantino erigió esta impresionante iglesia que guarda tesoros de inmenso valor, como la Pietá de Miguel Ángel y la imagen de San Pedro, atribuida a Arnolfo di Cambio, del siglo XIII.

En su construcción participaron afamados arquitectos y artistas como Miguel Ángel, el artífice de su famosa cúpula. Cinco puertas dan acceso al interior del templo, custodiado simbólicamente por las estatuas ecuestres de Carlomagno y Constantino. La última a la derecha es la Porta Santa, abierta y cerrada por el Papa sólo en ocasión del año jubilar. En el centro de la fachada se abre la gran logia destinada a la tradicional bendición “urbi et orbi” -ciudad y mundo-. En el centro del templo se encuentra el baldaquino de Bernini, enorme dosel de bronce que se eleva sobre la parte más sagrada de la basílica, y los restos del apostol San Pedro, situados bajo la iglesia, justo en el centro de la necrópolis que guarda los restos de varios Papas. Enmarcada por el baldaquino aparece la Cattedra Petra, obra de Bernini. Esta silla de madera bañada en oro flota sobre las manos de cuatro padres de la Iglesia bajo la atenta mirada de la figura de la Santísima Trinidad. En el lado derecho del pórtico se encuentra la entrada a la cúpula.

Las logias enclavadas en sus pilastras guardan reliquias tan veneradas como la famosa Verónica, una tela con la imagen de Cristo grabada. Desde allí pueden admirarse los fastuosos jardines del Vaticano. En ellos hay numerosas fuentes, como el Galeón y el Águila; pequeños edificios, como por ejemplo la célebre Casina di Pío IV, que alberga la Academia Pontificia de la Ciencia, y algunas grutas artificiales. La basílica de San Pedro y los museos Vaticanos son los únicos lugares abiertos al público, aunque se puede concertar la visita de los jardines del Vaticano y la necrópolis de San Pedro a través de la oficina de información turística.

El Vaticano cuenta con numerosos palacios que son la residencia oficial de los Papas desde el siglo XIII. Su interior guarda los célebres museos Vaticanos, únicos en el mundo por su valor y belleza. Al recorrerlos la primera parada es la capilla Sixtina, construida por mandato de Sixto IV entre 1475 y 1481. El grandioso fresco del techo, que representa la Génesis, fue encargado a Miguel Ángel y las pinturas de las paredes laterales del muro opuesto al altar a prestigiosos pintores de la época, Boticelli, Perugino y Ghirlandaio. 24 años después de finalizar esta gran obra se le encargó a Miguel Ángel pintar las paredes de la capilla con un fresco que reflejase el Juicio Final, uno de los más impresionantes de todos. En él las figuras se hicieron más grandes y los colores más vivos. Ante estas sobrecogedoras imágenes se reúne el sacro colegio cada vez que se elige un nuevo pontífice.

Rodeando la capilla Sixtina aparecen las cuatro salas de Rafael: el vestíbulo de Constantino y las salas de La Segnatura, Heliodoro y de L´Incendio, que debe su nombre al fuego que se declaró en el barrio del Borgo y que, según la leyenda, apagó León IV al hacer la señal de la cruz. Otros lugares de interés son la capilla de San Nicolás, los aposentos de los Borgia, la biblioteca del Vaticano, que alberga el museo Chiaromonti, y el museo Pío-Clementino.

También merece la pena visitar la pinacoteca, con una selecta selección de pinturas de autores como Caravaggio, Giotto y Da Vinci, entre otros, y el museo Profano Gregoriano, con mosaicos procedentes de las termas de Caracalla.

 

 

 

 

 

 

FLORENCIA

 

 

 

Florencia es considerada como la capital del Renacimiento del mundo. Es la ciudad de las artes por excelencia y en ella se encuentra el mayor número de obras pictóricas y arquitectónicas del renacimiento del mundo.

En ella vivieron figuras de la pintura o la escultura como Miguel Angel, Rafael, Leonardo da Vinci, Botticelli, Piero della Francesca, Giovanni da Bologna, Desiderio, Donatello y Antonio Pollaiuolo. Arquitectos como Vasari, Sangallo, Bramante, Alberti, Filarete o escritores como Dante, Poliziano, Boccaccio y Maquiavelo.

Un recorrido por las calles de esta hermosa urbe transporta al viajero a plena época renacentista que conserva un fuerte parecido con el pequeño centro de finales del medioevo que tanto contribuyó al desarrollo cultural y político de Europa.

 

Resulta complicado hablar de Florencia mediante una breve visión de conjunto. El ambiente cultural de esta ciudad, los magníficos monumentos que ésta contiene, su ingente patrimonio escultórico y pictórico, así como sus prestigiosos museos reconocidos internacionalmente, sus emblemáticas mansiones , los frescos excepcionales que adornan las paredes de las mismas y las de los palacios e iglesias florentinas, sin olvidarnos de su rica cultura gastronómica y enológica, hacen que unas líneas no puedan ser más que una cálida tarjeta de visita, entregada a quienes deseen visitar una de las ciudades más bellas de Italia.

Para poder disfrutar de Florencia, como sin duda Vds. y esta capital merecen, hay que dedicarle un mínimo de 4 ó 5 días. Su hermosura puede dar lugar a episodios del llamado “Síndrome de Sthendal” (el insigne escritor francés del XIX, quien describió con detalle el fenómeno del que fue protagonista, en 1817, ante la abrumadora belleza de la Iglesia de la Santa Cruz) ¡Considérense avisados, por favor!

La historia de Florencia empieza con los etruscos quienes, en el siglo III a.C.,  descendieron desde la cercana Fiesole, para construir un poblado próximo a la ribera del río Arno. Con posterioridad, alrededor del año 50 a.C., Julio César agranda el poblado y ordena la construcción de murallas fortificadas, para proteger la Vía Flaminiaque conducía de Roma a Francia – del peligroso paso del Arno.
La importancia de Florencia se incrementa en el transcurso del siglo XII, cuando se convierte en comunidad autónoma gobernada por el
“Consejo de los Ciento”. En 1207, tras una encarnizada lucha entre las distintas facciones se elige un Podestà (gobernador) para que ejerza el mando sobre la ciudad.
Entorno a 1250, empezaron los primeros conflictos entre
Güelfos y Guibelinos. Florencia fue testigo del paso de una facción a la otra durante más de 100 años. Los güelfos también se separarían en dos facciones: Los “Blancos” y los “Negros”. Cuando los “Negros” prevalecieron sobre los “Blancos”, estos últimos tuvieron que exilarse de Florencia. Entre las varias personalidades que formaban parte de la facción derrotada, cabría destacar a Dante Alighieri.
En 1348, la epidemia de peste (la llamada
“Peste Negra” de 1348) diezmó la población y las revueltas de las clases sociales más desfavorecidas desestabilizaron el gobierno de Florencia.
En la última parte del siglo XIV, Florencia estuvo bajo el mando de la familia Albizi, güelfa, a quienes se apartó del poder en un corto plazo de tiempo, para dar paso a la familia  Medici: Una saga de banqueros, prestigiosos comerciantes y mecenas.
En el siglo XV,
Cosimo de Medici impulsó el fomento de las artes, de la cultura y de la modernización de Florencia, mediante la creación de obras y monumentos por artistas y arquitectos tan célebres como Leonbattista Alberti, Brunelleschi, Lorenzo Ghiberti, Fray Filippo Lippi, Donatello y Fray Angelico. Entre 1469 y 1492, empieza el período renacentista de la mano de Lorenzo El Magnífico. Un período que va más allá de la culminación de las artes, de la poesía y de la música, que hicieron de Florencia la capital artística de Italia, sino que aspiraba al Humanismo integral. Lorenzo El Magnífico fue el mentor de artistas de la talla de Ghirlandaio, Botticelli, Leonardo da Vinci  y Miguel Ángel.
Tras la muerte de
Lorenzo El Magnífico y la quiebra de la banca de los Medici, el religioso dominico Girolamo Savonarola pasa a gobernar Florencia. Savonarola ejerce sobre la ciudad un poder basado en el más estricto puritanismo. Por voluntad popular se le destituye del  gobierno de la ciudad y, tras ser acusado de herejía, moriría en la hoguera en 1498.
En 1512, Florencia estaba bajo el dominio de España.
El Emperador Carlos I de España y V de Alemania, le concede la mano de su hija natural, Margarita de Austria, a  Alessandro de Medici, Duque de Penne, quien se casaría con ella en 1533 y pasaría a ser Duque de Florencia. Tras su  temprana muerte, en 1537, se nombra Gran Duque de Toscana a Cosimo I de Medici. En 1569, el Gran Ducado de Toscana derrota a la República de Siena.
En 1737, el Gran Ducado de Toscana recae sobre
la casa de Lorena. Toscana pasaría después a estar bajo el gobierno del Imperio Francés y, en 1860, una vez reunificada Italia, se integraría en el Reino de Italia.   
Ya en el siglo XX, la
Primera y Segunda Guerras Mundiales y la inundación provocada por el río Arno, en 1966, causarían graves daños a Florencia. No obstante, la ciudad ha sido siempre lo suficientemente fuerte y capaz como para mantener su historia y su cultura en el lugar de honor que ocupa en el mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿QUE VER EN FLORENCIA?

 El Duomo

 Una maravilla arquitectónica
El Duomo de Florencia es una de las obras cumbre de la arquitectura mundial y forma una de las estampas más bellas de Italia.

El Duomo es el principal monumento de la ciudad, auténtico símbolo universal y elemento más característico del skyline florentino.

Consagrada a Santa María del Fiore, es una catedral enorme que se construyó entre los siglos XIV y XV, en estilo gótico italiano por obra de Arnolfo di Cambio. Sus característicos mármoles rosados, verdes y blancos que cubren sus fachadas le otorgan un encanto único, completado con sus puertas, sus frescos del interior, sus esculturas y sobre todo por la impresionante cúpula de Brunelleschi, toda una obra de arte de la arquitectura universal.

 

 

 

 

La entrada a la Catedral es gratuita aunque merece la pena pagar la entrada para subir a la cúpula.

No te pierdas la preciosa Piedad de Miguel Angel y la puerta de bronce de la Sacristía. Párate a mirar las vidrieras, inspiradas en diseños de maestros como Donatello, Andrea del Castagno y Paolo Uccello

 

 

 

 

La cúpula es un producto del genio de Filippo Brunelleschi, que en 1420 comenzó la construcción de esta obra inspirada en técnicas de la Roma clásica con doble cuerpo y con unas estructuras de sostenimiento verdaderamente avanzadas para la época. 16 años más tarde finalizaron los trabajos. El interior de la cúpula fue decorado con frescos de Giorgio Vasari y Federico Zuccari

Horario de visita turística:

Entrada a la Catedral (por la puerta izquierda de la fachada)

Lun-Mar-Mier-Vier: 10,00 – 17,00
Jueves: 10,00 – 15,30
Sab: 10,00 – 16,45
Dom: 13,30 – 16,45

1° sabado del mes:
10,00 – 15,30

 

 

 

 

Entrada gratuita.

Puente Vecchio 

 El Ponte Vecchio o puente viejo es el protagonista del 90% de las postales de Florencia y es considerado el puente más bonito de Italia con sus características balconadas de colores. Erigido sobre el río Arno fue salvado de la destrucción por el mismísimo Hitler que en la retirada de las tropas alemanas de la ciudad ordenó que se derribaran todos los puentes menos este. Es el más destacado y antiguo de los seis puentes de la ciudad.

El puente viejo florentino es hoy un centro turístico de primer nivel de la ciudad y alberga algunas de las joyerías más antiguas.

Los romanos fueron los primeros que realizaron un puente en este punto por ser el tramo más estrecho del río. Desde entonces, diversos puentes fueron construidos y destruidos producto de fuertes crecidas del río. No fue hasta 1345 de la mano de Taddeo Gaddi que se crearon las bases del puente actual con tres ojos. En 1565 Giorgio Vasari construyó un pasillo sobre el puente, conocido como corredor vasariano con el objeto de comunicar el Palazzo Vecchio con el Palazzo Pitti, pasando por la Galleria degli Uffizi.
Este corredor o pasillo motivó que se eliminaran las antiguas tiendas de pescado y carne que ocupaban el puente. Ferdinando I, en1593, harto de los malos olores decidió habilitar el puente para orfebres y joyeros, eliminando del lugar los comercios de alimentación.

En 1939, con motivo de la visita de Hitler y de Mussolini se abrieron en el corredor tres grandes ventanas panorámicas en la zona central del puente, desde donde se disfruta de un magnífico panorama sobre la ciudad y las colinas. Estupendo, a la derecha, es el conjunto compuesto por la basílica de S. Miniato al Monte y por Fuerte de Belvedere.

Como curiosidad ha existido desde hace años la tradición entre los enamorados de atar un candado en algún punto del puente. Tras esto se debe tirar la llave al río como símbolo de unión eterna.
Esta práctica ha llegado a ser prohibida por el ayuntamiento ante la amenaza para la integridad del monumento que suponían los miles de candados que se colocaban en todas partes.

El David de Miguel Ángel

 

El David es una de las obras más célebres del genio Miguel Angel, cumbre de la escultura renacentista y se puede visitar hoy en día en la Galería de la Accademia de Florencia. En su día se consideró símbolo de la grandeza de la república de Florencia.

Terminada en 1504 se situó durante varios siglos frente al Palazzo Vecchio hasta que en el siglo XIX fue retirada de la intemperie y sustituida por una copia que hoy todavía adorna la plaza de la Signoria.

La escultura representa al David bíblico a punto de enfrentarse a Goliat. Mide algo más de 5 metros de alto y es considerado por algunos críticos de arte como el objeto más bello creado por el hombre. Se trata de un estudio anatómico perfecto que representa la belleza masculina juvenil. Los especialistas consideran que esta escultura es perfecta en el sentido de las proporciones ideales del hombre, pues la cabeza representa un octavo del resto del cuerpo y el conjunto de la escultura mantiene el equilibrio total.

Hay que fijarse bien en la tensión de la musculatura, propia del momento previo a la lucha y en las venas hinchadas que se notan en el blanco marmol de Carrara.

Como curiosidades señalar que en 1991 la estatua fue atacada por un vándalo que dañó uno de los pies. Además, análisis realizados al marmol de la obra han determinado que éste es de una calidad mediocre, lo cual explica que el bloque originario con que Miguel Angel lo realizó lo había conseguido gratis.

 

VENECIA

 

 

Una de las ciudades más evocadoras de Europa es, sin duda Venecia, la ciudad de los canales, asociada íntimamente a personajes como los Bellini, Giorgione, Tintoretto, Tiziano, Vivaldi o Marco Polo.

 

Ubicada en el norte del Adriático, algo más al norte de la desembocadura del Po, se sitúa sobre un grupo de islas, en torno a una especie de albufera o laguna pantanosa.

La ciudad formó sobre numerosas islas, por eso está surcada por una retícula de canales, interrumpidos por numerosos puentes que hacen posible un recorrido a pies sobre el complicado trazado urbano.

Imposible, pues, el uso del automóvil. Lo mejor es aparcar en las afueras y dirigirse hacia el casco urbano bien en autobús o en vaporetto.

La ciudad es proclive a las inundaciones, especialmente en primavera y el otoño. No es raro encontrar la misma plaza de San Marcos, el lugar más emblemático de la urbe, bajo las aguas… también esto contribuye a dar a la ciudad un aire de misterio y la melancolía de la decadencia.

En Venecia hay 3 actividades básicas:
Pasear, visitar monumentos y tomar algo en los bares y terrazas.

 

Pasear:

Las calles de Venecia en si mismas son una atracción turística. No hay coches, ni motos, ni bicicletas, con lo qual pasear entre las calles de la ciudad, viendo monumentos, tiendas de carísimas marcas, la gente paseando con las góndolas y el ambiente en general es muy, muy, muy entretenido

 Todas las calles son buenas para pasear, sin embargo, las partes más entretenidas son el Gran Canal por la zona del puente de Rialto (el puente más antiguo y más famoso de la ciudad), las calles que van desde el puente de Rialto hasta la plaza de San Marco (el centro turístico de la ciudad) y el paseo del mar.

 Muy importante: Hay dos tipos de paseo, con serenata y sin serenata. La serenata es un señor que canta ‘O Sole Mío’ en la góndola mientras vas navegando por los canales.

Góndola sin serenata:

Al pasear por las calles de Venecia encontrarás multitud de gondoleros que te ofrecerán un paseo en gondola. No te quedes con el primero que te lo ofrezca, pero si te ofrecen un buen precio cógela ya que “detectan” si hace días que estás buscando una góndola a buen precio y luego ya no te dirán nada. La Góndola es una buena actividad para el primer o segundo día, no la dejes por el final.

Estos gondoleros son los que no hacen serenata. Prueba a pedirles si el viaje incluye serenata. Todos van a decirte lo mismo: “Bueno, es mejor que no cante”. ;-)

Debes tener en cuenta:

  • Hay dos tipos de góndolas:
    - Góndolas muy bonitas, muy bien cuidadas, perfectamente pintadas, con flores, muy relucientes y con asientos preciosos.
    - Góndolas más sencillas, no tan bonitas ni tan bien cuidadas.

  • Puedes regatear. Para las góndolas bonitas el mejor precio que te harán son 60 € por treinta minutos y 100 € por 50 minutos. En las góndolas menos bonitas, el paseo de 50 minutos te saldrá por 80 €.

  • Cuando empieza a oscurecer suben los precios.

Góndola con serenata:

Si quieres que canten mientras estás navegando por los canales, no preguntes entre los gondoleros de las calles. Evidentemente, con serenata es bastante más caro. Dirigete a la oficina de turismo y preguntales directamente a ellos, hay empresas que organizan este tipo de actividades, aunque no podemos decirte los precios ya que en las fechas que fuimos nosotros no encontramos ninguna empresa que lo hiciera.

Si quieres serenata, una de las mejores opciones es que reserves el paseo en góndola directamente a través de internet.

Aproximadamente, un paseo de 50 minutos sale por 42 € por persona. Esto si, algunas veces estas góndolas no són privadas, es decir, puede haber hasta 6 personas en la misma góndola. Si quieres paseo con serenata y cena te saldrá por unos 90 € por persona.

 Visitar monumentos:

Hay infinidad de monumentos para visitar en Venecia, podrías pasarte días, sin embargo, estos son los monumentos y edificios de obligada visita

 Piazza San Marco (Plaza San Marco):

 Es el corazón y el centro turístico por excelencia de la ciudad, con lo cual acostumbra a estar muy abarrotada de gente (especialmente en temporada alta). Entorno a la plaza hay los monumentos y sitios más importantes para visitar.

El corazón de la ciudad, de unos 80 metros de ancho por 170 de largo, aunque de forma algo irregular, era la huerta del cercano convento de San Zacarías, transformado en plaza en el siglo XII.

Tiene un curioso pavimento de bandas decorativas y está bordeado por una serie de regios monumentos: Las procuradorías, la torre y la basílica de San Marcos.

Las procuradorías eran residencia de los grandes funcionarios. Originarias del XVI y XVII. El edificio del fondo, Fábrica Nuova, se hizo a iniciativa de Napoleón, y en él se ubicaron estatuas de emperadores romanos y del propio Napoleón (coherentemente, retirada)

El recinto se abre al canal a través de la Piazzetta. Sendas columnas, coronadas por un León(San Marcos) y San Teodoro, fueron traídas de Constantinopla.

Il campanile(El campanario)

 

 

Es una torre de 99 metros de altura situada justo al lado de la Basillica de San Marco. Ofrece unas vistas excelentes de toda la ciudad ya que es su punto más alto.

Ponte dei Sospire (Puente de los suspiros):

Es el puente por el que pasaban los presos de la cárcel justo antes de ser ejecutados. Es uno de aquellos monumentos de obligada visita sin embargo es más importante por su valor histórico que por su valor arquitectónico.

Cuando hagas el paseo con góndola probablemente pasarás por debajo.

Ponte di Rialto (Puente de Rialto):

Es el puente más antiguo y famoso de la ciudad, construido entre 1588 y 1591. Es el puente principal de la ciudad y uno de los tres que cruza el Gran Canal.

Las terrazas de la zona del puente de Rialto son unos de los mejores sitios para tomar algo gozando de unas fantásticas vistas (el Gran Canal, las góndolas, los barcos, el puente y la gente paseando son una excelente combinación).

Algunos Museos:

Venecia está repleta de museos y palacios con exposiciones, sin embargo, los más interesantes son: El Museo Arqueologico y el Museo Correr (ambos muestran la historia de la ciudad).

Si te sobra tiempo, el museo de la Accademia, repleto de pinturas venecianas de entre el siglo XIV al XVIII, también vale la pena visitarlo.

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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